Hay que hacer economía. Max Schuster lo sabe bien. Cuando su novia, Magdalena Czerwinska (34) lo llamó pidiéndole dinero para pagar una fianza y, así, evitarse 15 días de cárcel por hurto, Max hizo cálculos de los impuestos que debía pagar en setiembre y… la plata que podía ahorrarse con la estadía de su novia en ese “hostel”… y aunque ella “lloró como una Magdalena” haciéndole honor a su nombre, Max la dejó en prisión. Podés ir a visitarla, y llevarle algún dulce.

Lo que no se sabe de esta historia, es qué sucederá cuando la joven salga y se reencuentre con su amado, el económico Max.