Al entrar a la seccional tras ser detenido, tenía en su poder $ 154 que quedaron registrados en el acta de ingreso.

Sin embargo, cuando el asaltante Mario Bracamonte fue enjuiciado… se supo que nunca se le había devuelto el dinero, pese a que era de su propiedad. La comisaría no le devolvió los $ 154, ni tampoco un bolso.

Misteriosamente, el libro de actas desapareció… con lo que no quedaron constancias efectivas de las pertenencias sustraídas.