Caroline Hayes nunca creyó que un cerdo de su granja la acorralaría y no la dejaría salir de su propia casa… Bruce, su simpático animalito de 88 kg, nunca había tenido tanto hambre como para encerrar a la “patrona”…

Sucedió en Nueva Gales del Sur, Australia. Hayes, de 63 años, permaneció diez días encerrada por el hambre de Bruce que, a puro cabezazo, le cerraba la puerta cada vez que la señora quería abrirla para salir.

El chanchito tenía hambre, y no comprendía que encerrando a Caroline, ella no podría salir a buscar comida. Hayes debió recurrir finalmente a un guardabosques en busca de socorro, y ambos, lograron finalmente controlar al animal.

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